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Reig Plà considera “inmoral” la píldora del día después para las violadas

"Todas son potencialmente abortivas y por tanto su utilización es siempre inmoral, también en caso de violación"
El obispo de la Diócesis de Alcalá, Juan Antonio Reig Plà, considera quela píldora del día después es “potencialmente abortiva y por tanto su utilización es siempre inmoral, también en caso de violación”. Así lo señala en un comunicado enviado a los medios de comunicación y colgado también en la web del Obispado y en el que hace constantes referencias a la Doctrina Católica para justifica esta postura.

Reig Plà, tras señalar, a través de un texto del Catecismo, que la violación es “siempre un acto intrínsecamente malo. Más grave todavía es la violación cometida por parte de los padres (incesto) o de educadores con los niños que les están confiados”, dice en el comunicado que “nunca es legítimo matar al hijo concebido, tampoco en estas brutales circunstancias, aunque ciertamente su padre haya cometido una atrocidad. Por otra parte también hay que aclarar que el hecho de que el óvulo ya fecundado, es decir el embrión, esté implantado o no en la pared del útero no cambia en nada la valoración moral de la que hablamos. Se encuentre donde se encuentre situado el embrión, su destrucción deliberada (el llamado aborto provocado directo) es siempre gravemente inmoral, en todo caso es un crimen abominable, aunque la fecundación, insistimos, sea fruto de una violación”.

Después, el prelado explica que “el violador no tiene ningún derecho a acceder carnalmente a su víctima y por lo tanto tampoco a que sus espermatozoides fecunden los óvulos de la mujer a la que viola. Por tanto, es lícito intentar evitar dicha fecundación con medios, para el caso, también lícitos; por ejemplo: el lavado vaginal para la eliminación de los espermatozoides del injusto agresor (siempre y cuando no se realicen maniobras que puedan inducir un aborto si la fecundación ya se hubiera producido)”.

Finalmente, llega a la cuestión de la “píldora del día siguiente” y explica que sí se puede utilizar siempre y cuando “no exista riesgo de que ese mismo fármaco provoque un aborto si la fecundación ya se hubiera producido (hay que volver a recordar que impedir la anidación del embrión es un aborto)”. No obstante, después aclara más esta postura e indica que “hasta la fecha ni la Santa Sede, ni la Conferencia Episcopal Española han publicado documento alguno en el que se haga referencia a una píldora del día siguiente de tales características; al contrario, hasta la fecha, todos los documentos publicados, por las referidas instancias, sobre las llamadas “píldoras del día siguiente” insisten en que todas estas píldoras tienen como posible efecto evitar la anidación del embrión; es decir, todas son potencialmente abortivas y por tanto su utilización es siempre inmoral, también en caso de violación”.

“Es cierto que la química farmacéutica evoluciona. Si se ha desarrollado, o en el futuro se desarrolla, una píldora del día siguiente que reúna todos los requisitos morales exigidos para su uso tras una violación, la Santa Sede nos lo hará saber, pero desde luego, a fecha de hoy, nada de eso se nos ha comunicado”, concluye el prelado.