Pide la imputación de la Infanta Cristina y dice que, de ser otra, ya estaría sentada en el banquillo. El líder de IU añade que quienes mejor hacen el trabajo en defensa de la causa republicana son los propios miembros de la Familia Real
- Durante su declaración ante el juez Castro, Diego Torres no dejó ayer títere con cabeza. Afirmó que todo lo que se hacía en Nóos contaba con el consentimiento del Rey y la Infanta era parte activa. ¿Qué le parece?
– Esas cosas las tienen que probar los jueces cuando tienen a los imputados sentados en el banquillo. Si la esposa de Urdangarin lo fuera de otro, ya estaría sentada en el banquillo y si las evidencias se probaran sería enviada a prisión. Es increíble que la Infanta, con lo que ya se sabe, no sea llamada a declarar y a día de hoy, no haya sido imputada.
– Torres puede elevar las responsabilidades hasta el Rey para que lo que él hizo parezca insignificante.
– El Jefe del Estado tuvo conocimiento en 2005 o 2006 de las irregularidades de Urdangarin y tenía que haberlo puesto en manos de la justicia. ¿Por qué no lo hizo? No vale decir que así protegía a su hija. De todas formas, el trabajo que, de cara a la República, está haciendo la Monarquía es impagable. La Casa Real y Urdangarin nos están haciendo el trabajo a los republicanos.
– Torres también dijo que en Zarzuela, tras una comida oficial, se cerraron operaciones como Valencia Summit, incluso implicó a Corinna, la amiga del Monarca.
– Si eso que se relató ayer pasara con el jefe de la República se tendría que sentar en el banquillo. Está claro que Urdangarin se aprovechó, pero si se consintió desde la Casa Real, debe tener consecuencias. Que el Rey no se pueda sentar en el banquillo es un elemento antidemocrático y su impunidad va en detrimento del sistema. Hay un descrédito brutal de la Jefatura del Estado y eso afecta al país.
– Vamos, que según usted, al menos, debería abdicar...
– Sí, y se lo he dicho a él a la cara. Le dije que tenía que abdicar e impulsar un referéndum para que los ciudadanos decidieran entre Monarquía y República. Si hubiera un jefe de la República hace tiempo que estaríamos pidiendo su dimisión. A Juan Carlos se le ha protegido demasiado desde la Transición hasta nuestros días.
– Una curiosidad, ¿cuánto gana?
– Líquido cobro 4.500 euros mensuales. Le doy a la organización 1.400 y a ONG unos 600 euros al mes. Me quedan unos 2.500 euros al mes. Yo no tengo ningún plus como diputado y no cojo sobres, sino que doy sobres.
– ¿Dónde está el secreto de su éxito para apaciguar a IU, antes cainita y ahora subiendo electoralmente?
– El éxito está en que nos hemos puesto a hacer propuestas alternativas concretas, y cuando lo importante no son las luchas internas, sino los problemas de la gente, eso tiene premio. La gente empieza a ver, cada vez más, que hay una alternativa distinta a las políticas del PSOE y a las de Rajoy, y ve a IU como alternativa.
– Al igual que el PSOE, ha pedido la dimisión de Rajoy. Eso, para algunos, es una forma de desestabilizar el país, con la que está cayendo.
– Nosotros decimos que si se prueba una sola cosa de las que ha negado el señor Rajoy, es suficiente para que tenga que presentar su dimisión y convocar elecciones anticipadas. La desestabilización no es que pueda llegar, es que está aquí. Este país tiene no sólo una crisis económica, sino política de magnitudes importantes. Hay una crisis institucional y una desafección gravísima de los ciudadanos con la política y la democracia. Hay un crecimiento del paro, sigue aumentando la recesión, hay un deterioro social importante, se incrementan los suicidios y no existe ninguna luz en el horizonte.
– Al menos, Rajoy ha reconocido sus incumplimientos electorales.
– Reconocerlo no es suficiente. La promesa que se les hace a los ciudadanos es sagrada, es un contrato inviolable. Rajoy está en una especie de fraude de ley y no tiene legitimidad para seguir ahí. Queremos que se convoquen elecciones, porque es un problema de políticas. En las encuestas no aprueba ni uno solo de los ministros del Gobierno. Incluso algunos suspenden con nota de bono basura, lo cual es insostenible.
– Pues según esas mismas encuestas, si hoy hubiera elecciones el PP volvería a ganar.
– Pero ganaría con una mayoría muy relativa. Lo que está claro es que el bipartidismo en España está en cuestión. Nunca han tenido tan pocos votos el PP y el PSOE juntos en la historia de la democracia porque están cuestionando las políticas, no sólo a los líderes. A Rajoy no le quieren, y Rubalcaba no tiene ninguna credibilidad.
– Vamos, que el caso Bárcenas se va a llevar al presidente por delante.
– Hay dos problemas. Uno, que la corrupción en este momento es sistémica. El propio sistema y la burbuja inmobiliaria han facilitado muchísimo que se hayan incrementado los casos de corrupción. El propio sistema ha propiciado lo que yo llamo puerta giratoria: gente que entra al Estado, como altos cargos, para debilitar lo público y para pasarse después a la empresa privada. Uno de los botones de muestra son Felipe González y José María Aznar, que tienen un sueldo vitalicio y por ética deberían estar apartados de cualquier empresa para dar ejemplo. El segundo tema es que hay una relación clara entre las empresas y los partidos políticos que tienen poder. Y que se traduce en una financiación irregular de los partidos políticos.
– ¿Se puede decir entonces que IU no se ha financiado irregularmente porque no tiene poder?
– Nosotros no tenemos ni hemos tenido nunca financiación irregular, aunque sí hemos tenido poder en los ayuntamientos. Dicho esto, el gran debate es el de la financiación de los partidos. Ahora quieren ir al modelo americano, y nosotros pensamos que si la financiación de los partidos no es pública, no es transparente y se permite que, bien de manera irregular o regular, se haga por las empresas, hemos matado a la democracia.
– Pero si las donaciones se hacen de manera transparente y clara el riesgo disminuye, ¿no?
– La Administración tiene que estar con las manos libres para gobernar en función del interés general, no puede estar atada por una cuestión de financiación directa o indirecta a cualquier empresa. Los partidos deben mantenerse con las cuotas de los afiliados y financiación pública y transparente. A mí me han dicho empresarios que aquí quien no pagaba, no pillaba. Y si no pillaban ellos, tampoco lo hacían los partidos políticos. Es vergonzoso que se haya pervertido así el sistema.
– ¿Que el presidente del Gobierno haya enseñado su declaración de la renta es un gesto válido o no?
– Rajoy ha creado más confusión con el striptease financiero, porque no se entiende que en un periodo de crisis, cuando ellos ya están pidiendo austeridad desde la oposición, él tenga una subida sustancial de salario. Es incomprensible para los ciudadanos que siendo presidente del Gobierno cobre casi tres veces menos que cuando era diputado del PP.
– ¿La palabra del presidente no vale, aunque haya empeñado su honor al afirmar que jamás recibió sobres?
– Yo tengo una duda razonable, porque ha faltado muchas veces a su palabra. De hecho, es el presidente de toda la democracia que más ha faltado a su palabra. Su palabra ha perdido valor y vale muy poco lo que diga.
– ¿Vale más la palabra de Bárcenas, un chantajista?
– Yo defiendo la teoría del pacto de Bárcenas con el PP. Estoy convencido de que cuando en 2009 se ve en peligro hizo un pacto. Por eso, se le paga el abogado, se le deja el despacho y se le mantiene en nómina. A una persona que se le pilla con las manos en la masa, cualquier organización le aparta automáticamente. Y hoy en el PP el que tiene más poder, más incluso que Rajoy, es Bárcenas. Porque tiene en su mano todo el conocimiento económico de la organización durante 28 años. Otra cosa colateral es que del caso Bárcenas se estén aprovechando, dentro del PP, para hacer un ajuste de cuentas y atacar al propio Rajoy.
– Y por si fuera poco, la situación de Ana Mato.
– Con lo que hay encima de la mesa, Ana Mato debería haber puesto su cargo a disposición del presidente del Gobierno. Y éste haber aceptado su dimisión. Si no lo hace es porque sería reconocer que todo lo que se está publicando es cierto.
– No son los únicos que tienen problemas. La familia Pujol también está en el ojo del huracán, y todo salpicado con las escuchas del PSC, etcétera.
– Aquí hemos visto cómo en sede parlamentaria se habló de una mordida del 3% y se tapó en segundos. Si eso ocurrió es porque todos tenían cosas que ocultar. Cualquier método de espionaje interno de los partidos o a otros partidos o personas es intolerable y hay que llegar hasta el final en todos los casos.
– ¿Estaría dispuesto a hacer un gran pacto contra la corrupción, liderado por el Gobierno y suscrito por todos?
– El Gobierno ha intentado crear una comisión de expertos, y nosotros no estamos de acuerdo con ese procedimiento. Hemos presentado una proposición no de ley con cuarenta y tantas medidas concretas de modificación de leyes para luchar contra la corrupción, y una proposición de ley donde está articulado lo que se tiene que modificar, desde el Código Penal a leyes electorales o ley de financiación de partidos políticos, tribunales específicos contra la corrupción, etcétera.
– El problema es que, al final, a los políticos les meten a todos en el mismo saco y la desafección es demasiado grande y peligrosa.
– En política hay más gente honrada que corrupta y no se puede meter a todo el mundo en el mismo saco. En el PP hay más gente honrada que indeseables, como en el PSOE o en todos lados. Utilizar algunos casos para atacar a la política conduce a buscar un salvador, y los salvadores no existen. Hay que defender la política con mayúsculas, pero para eso hay que regenerar la democracia y las instituciones. Hoy, el gesto más revolucionario que hay en España es defender la democracia.
Esther Esteban (El Mundo)
